jueves, 5 de julio de 2012

Los receptores del ácido salicílico al descubierto


Acaba de aparecer en Nature un artículo del grupo de Xinnian Dong (Fu et al. 2012. Nature 486: 228-232 http://www.nature.com/nature/journal/v486/n7402/full/nature11162.html) que por fin resuelve el misterio de cuales eran los receptores del ácido salicílico (SA). Esta fitohormona es clave en la resistencia a patógenos, tanto la basal como la ETI (effector-triggered immunity, inmunidad desencadenada por efectores) o la SAR (Systemic Acquired Resistance o Resistencia Sistémica Adquirida). Los nuevos receptores han sido encontrados en Arabidopsis y se denominan NPR3 y NPR4. NPR3 tiene afinidad baja por el SA (rango micromolar) y NPR4 tiene afinidad alta (rango nanomolar). Además, han comprobado que NPR3 y NPR4 interaccionan con NPR1, una proteína clave en la SAR, cuyo estado redox, en oligómeros o monómeros y su fosforilación son reguladas por el SA. El SA promueve la interacción de NPR3 con NPR1, de modo que  hace a NPR1 más accesible para ser degradado por el proteasoma. Sin embargo, el SA inhibe la interacción de NPR4 con NPR1, con lo que éste sería degradado en menor medida. Por lo tanto, NPR3 y NPR4 son dos receptores de SA con diferente funcionalidad.
Previamente se había propuesto que tras el ataque de un patógeno aumentan los niveles de SA a nivel local, que se transformaría en MeSA (salicilato de metilo) y se transportaría a partes distales de la planta donde vuelve a transformarse en SA (Park et al. 2007. Science 318: 113-116). En cualquier caso habría un gradiente de SA, cuya concentración disminuiría desde el punto de ataque del patógeno a lugares más alejados. Fu et al. proponen que en el lugar donde ataca el patógeno (altas concentraciones de SA) NPR3 media la degradación de NPR1, favoreciendo así la muerte celular programada y el desarrollo de la ETI. A nivel distal/sistémico, sin embargo, los niveles de SA son menores y la hormona se uniría más a NPR4. En este caso NPR4 bloquearía la degradación de NPR1 (con lo que la muerte celular no ocurriría) e induciría la expresión de genes asociados con la SAR. Aunque he tratado de resumirlo, el proceso parece ser más complejo y aún existen muchas cuestiones por resolver. Os recomiendo tres excelentes comentarios del hallazgo que se pueden encontrar en las revistas Nature, Cell Research y Molecular Plant (http://www.nature.com/nature/journal/v486/n7402/full/486198a.html,http://www.nature.com/cr/journal/vaop/ncurrent/full/cr2012100a.htmlhttp://mplant.oxfordjournals.org/content/5/5/971.full).

viernes, 24 de febrero de 2012

Prime time para la resistencia inducida transgeneracional

En el número de Febrero de este año de la revista Plant Physiology se han publicado tres artículos que tratan de como las plantas transmiten a través de las generaciones el "priming" y la resistencia inducida. Dos de los trabajos versan sobre resistencia a patógenos y uno a herbívoros. Los mecanismos de esa resistencia transgeneracional son epigenéticos, y los trabajos citados demuestran la implicación de la metilación del DNA y los siRNAs. Corné Pieterse hace un breve y claro resumen introductorio a los trabajos en http://www.plantphysiol.org/content/158/2/545.full. En esa misma página teneis enlaces a los artículos.

martes, 25 de octubre de 2011

El nitrógeno, las plantas, el suelo y las rocas

El pasado setiembre se ha publicado en Nature un artículo (Morford, S. L., Houlton, B. Z. & Dahlgren, R. A. 2011. Nature 477: 78–81) que aporta pruebas de que el nitrógeno presente en el suelo y en las plantas puede provenir en buena medida de las rocas. Tradicionalmente se ha considerado que el nitrogeno del suelo provenía de la fijación del atmosférico, pero la investigación de Molford et al. pone en duda que siempre sea así, al menos en el caso que han estudiado. Los autores han comparado dos suelos de características parecidas y con un clima y vegetación parecidos, solo que un suelo se asienta sobre una roca madre pobre en nitrógeno y otro sobre una rica en nitrógeno. Sus resultados muestran que las rocas con más nitrógeno han dado lugar a suelos con más nitrógeno, y en las hojas de los árboles que crecen sobre ellos hay un mayor contenido en este elemento. Además, utilizando isótopos obtienen evidencias de que el nitrógeno de esas plantas y ese suelo proviene de la roca madre. En el mismo número de Nature se puede leer un comentario resumiendo los hallazgos y poniéndolos en contexto (Schuur E. A. G. 2011. Nature 477: 39-40).

martes, 26 de abril de 2011

Plants in action: Una web interesante sobre Fisiología Vegetal

Después de muuuucho tiempo sin añadir nada nuevo al blog, vuelvo a la carga. Esta vez para divulgar una web ("Plants in action") sobre Fisiología Vegetal publicada por la Australian Society of Plant Scientists, la New Zealand Society of Plant Biologists y el New Zealand Institute of Agricultural and Horticultural Science. Me parece muy interesante. su página principal es:
http://sci-wikibook.bacs.uq.edu.au/drupal/?q=content/home-page

jueves, 10 de septiembre de 2009

¿Cómo saben las plantas de qué forma deben defenderse?

Las plantas pueden reconocer que patógeno las ataca y defenderse en consecuencia, y para ello disponen de un complejo sistema de señalización. Para saber más sobre este tema recomiendo la última revisión del grupo de Corné Pieterse (Pieterse, C.M.J., Leon-Reyes, A., Van der Ent, S. y Van Wees. 2009. Networking by small-molecule hormones in plant immunity. Nature Chem. Biol. 5: 308-316), que se puede descargar en http://www.bio.uu.nl/pmi/publications/PDF/2009/NatChemBiol-Pieterse-2009.pdf. El artículo es excelente, pero tiene un gazapo en la figura 5c ¿sabes cuál?

lunes, 7 de septiembre de 2009

Eliminando algo molesto o innecesario: capas de abscisión


Las capas de abscisión surgen por la diferenciación de dos capas de células entre las que se degrada la lámina media. Esto puede suceder de forma no patológica (caída de las hojas senescentes o los frutos maduros) o como respuesta a un patógeno. En este último caso, las capas de abscisión rodean el foco de infección. Luego se degrada la lámina media entre esas capas de células, de modo que se aisla la infección y el tejido infectado termina por caer, quedando unos hermosos agujeros (en la foto se puede ver una hoja con este tipo de respuesta). Una alternativa semejante es la defoliación selectiva de hojas infectadas.
La abscisión está regulada por una fitohormona llamada etileno, que, como vereis más adelante, es una de mis favoritas.